En la comuna de Chépica fue inaugurada este miércoles 18 la primera sala de procesos comunitaria de la región de O’Higgins, en la que pequeños agricultores y agricultoras usuarios del Programa de Desarrollo Local (Prodesal) de INDAP podrán elaborar alimentos con resolución sanitaria. Así, estos emprendedores darán un valor agregado a sus productos, los cuales podrán comercializar de mejor forma, aumentando sus ventas e ingresos económicos.

Uno de los principales cuellos de botella que tienen muchos pequeños agricultores es precisamente el de la comercialización, por no contar con la necesaria resolución sanitaria para sus productos. A partir de ahora, las y los beneficiarios de esta sala de procesos podrán cumplir la normativa vigente e ingresar así a los mercados formales con todas las de la ley.

En las modernas dependencias comenzarán a procesar sus productos desde esta misma semana 15 emprendedoras de la zona –11 usuarias del Prodesal de INDAP y cuatro del Programa de Fomento Productivo del municipio–, quienes en una primera etapa elaborarán conservas, salsas, aderezos y mermeladas, además de envasar miel.

Una de ellas es Margarita López, agricultora de Aunquinco, quien manifestó que esta iniciativa era un sueño largamente anhelado: “a veces se nos caían un poco las alas, pero por fin llegó el día, así que estoy muy agradecida de todos quienes hicieron esto posible”.

Agregó que lo primero que hará en la sala de procesos será su mermelada gourmet de cebolla, con miel, vino y mucho cariño, como un homenaje a su marido, quien ha sido productor de cebollas de toda la vida, “en las buenas y en las malas, con gran paciencia y poniéndole tinca, para que nunca nos falte nada”. También aprovechará las cerezas y duraznos de temporada para hacer conservas.

Ariela Navarro, de Rinconada de Navarro, contó que ella hará mermeladas de frutilla y frambuesa, además de dulce de membrillo, y que más adelante espera poder envasar ensaladas, mientras que Isabel Paredes, del sector San Antonio, se inclinó por procesar pasta de ají y mermelada de moras.

La materialización del proyecto fue posible gracias a un convenio entre el municipio de Chépica, que aportó el terreno ubicado a un costado de la sede edilicia y $3 millones, y la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere), que financió la edificación de $54 millones. INDAP aportó $21 millones para la adquisición de toda la implementación de la sala de procesos.

Santiago Rojas, director nacional de INDAP, dijo que “una de las grandes brechas de la Agricultura Familiar Campesina e Indígena es la resolución sanitaria, pero con este puntapié acá en Chépica vamos a poder avanzar y esperamos ir concretando, junto a la Subdere y a otras instituciones de gobierno, nuevas salas de proceso comunitarias a lo largo del país”.

El recinto de 47 metros cuadrados tiene equipamiento de primer nivel: cocina industrial, extractor, horno semiindustrial, lavafondos, lavamanos, mesones refrigerados, procesadora de alimentos, selladoras al vacío y otros implementos. La construcción se subdivide en cuatro salas: camarín y duchas, sala de rotulado y etiquetado, sala de elaboración y cocción, y sala de preelaborado.

El alcalde de Chépica, Fabián Soto, resaltó los altos estándares con que cuenta la sala de procesos y expresó que “la idea es favorecer a más emprendedores, entrar con los productos locales a nuevos mercados y generar un dinamismo económico en la comuna”.

Al acto de inauguración también asistieron el seremi de Agricultura, Cristian Silva; la directora regional (S) de INDAP, Pía Muñoz, dirigentes campesinos, concejales y representantes de la Seremi de Salud, Sercotec y el CORE, entre otros.

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