01 02 03 04 05 06 07 PRESENTACIÓN LEGADO MINAGRI 2022 2026 INTRODUCCIÓN CAPÍTULO I CAPÍTULO II CIERRE HITOS MINISTERIO DE AGRICULTURA (1.000 AVANCES DEL GOBIERNO) CAPÍTULO III 5 Esta gestión no se basó en administrar urgencias, sino en construir bases permanentes. Bases para una agricultura que compite por estándares, bases para garantizar una ruralidad donde mujeres y jóvenes puedan proyectar su vida con dignidad, y para una institucionalidad que anticipa riesgos en lugar de reaccionar tardíamente frente a las crisis. Así, propusimos la seguridad alimentaria no solo como un concepto técnico, sino como una responsabilidad ética y estratégica del Estado. Un país que no fortalece su capacidad de producir alimentos, que no protege su sanidad y que no acompaña a quienes trabajan la tierra, es un país más vulnerable. Por eso impulsamos una agenda que integra productividad, sostenibilidad y justicia territorial como dimensiones inseparables. Al mismo tiempo trabajamos con la convicción de que la competitividad del agro chileno no puede descansar únicamente en el dinamismo del sector privado. Requiere instituciones sólidas, regulación moderna, información estratégica, ciencia aplicada y coordinación pública eficaz. Modernizar el Ministerio no fue un objetivo administrativo; fue una condición para cuidar mejor al país. Esta memoria refleja un período de cuatro años de trabajo intenso, de decisiones complejas y de convicciones firmes. Refleja un Estado que volvió a estar presente en los territorios, que fortaleció su capacidad técnica y que asumió que el desarrollo rural es parte central del proyecto país. Pero, sobre todo, refleja algo más profundo: que en Chile no da lo mismo dónde se nace ni dónde se vive. Que el mundo rural merece las mismas oportunidades, la misma dignidad y la misma capacidad de proyectarse que cualquier otro lugar del país. El legado de esta gestión no está solo en los programas implementados ni en las cifras alcanzadas. Está en las capacidades que quedan instaladas, en la confianza recuperada, en una institucionalidad más preparada para enfrentar incendios, plagas, sequías o crisis internacionales. Está en una visión que entiende que el agro no es pasado, sino futuro. Dejamos un Ministerio más moderno, más coordinado y con más capacidad de anticipación y respuesta. Dejamos una ruralidad con más herramientas para sostenerse y crecer. Cuando el Estado asume su responsabilidad con decisión, el desarrollo deja de ser una promesa y se convierte en una realidad tangible en los territorios. Ese es el sentido de este legado.
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