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Presentación
“Hacer de Chile una Potencia Alimentaria” se ha constituido en el nuevo paradigma de desarrollo del sector alimentario nacional. Se trata de una oportunidad, probablemente única e irrepetible, en términos de poder propiciar el desarrollo de nuestra industria de alimentos, con miras a constituirse en un soporte fundamental del desarrollo nacional.
La notable evolución de la demanda mundial por alimentos, unida a la profundización de la internacionalización de nuestra economía, y a una larga tradición agro-exportadora, configuran un escenario de condiciones inigualables para dar este nuevo impulso a la ya exitosa estrategia agroindustrial y exportadora.
Detrás de esta declaración han confluido el sector público y el privado en una estrategia de desarrollo, cuyo aspecto fundamental tiene que ver con desplazar el eje central del desarrollo agro-exportador, de una posición de explotación de ventajas comparativas, basado en productos de poco valor agregado, a una de desarrollo de ventajas competitivas, basado en productos con atributos de alto valor y diferenciados por calidad.
En buena medida, el éxito de esta estrategia descansa en la capacidad de innovación y desarrollo tecnológico del sector, que permita a la industria expresar su mejor potencial, en términos de productividad, sustentabilidad y rentabilidad, a través de preservar sus ventajas adquiridas y reinventar nuevas y mejores ventajas competitivas. Desde esta perspectiva, la definición de potencia alimentaria se asocia ineludiblemente a un creciente liderazgo tecnológico y a la capacidad de innovar permanentemente.
En la actualidad, existe un nivel muy disímil de I+D en las distintas cadenas. Es necesario afinar miradas e implementar soluciones que permitan desplazarnos hacia fuera de nuestra frontera de competitividad, a través de procesos de innovación en la creación de valor y la diferenciación de productos. Para ello, desde el Ministerio de Agricultura y con el concurso de agencias públicas y privadas, durante los dos últimos años hemos avanzado en la sistematización y diagnóstico de la situación actual y en la definición de líneas estratégicas a desarrollar en el mediano plazo.
En la actualidad, nos encontramos frente a un nuevo desafío, esto es dotar al País y su industria de una respuesta en ciencia y tecnología, que nos ponga en la vanguardia de la innovación en alimentos a nivel mundial. Para ello, hemos iniciado un trabajo de construcción de una propuesta, a la que hemos invitado a participar a los principales centros de investigación en alimentos del País (INTA de la Universidad de Chile, Universidad Católica, Universidad de Santiago, Universidad de Talca, INIA) y hemos recurrido, a través de acuerdos internacionales, al apoyo de la Universidad de Wageningen, de Holanda, centro tecnológico de liderazgo mundial en el sector alimentario, así como de Nestlé, la industria de alimentos más importante y con mayor nivel de desarrollo e innovación a nivel global. Con ellos hemos iniciado la construcción de una propuesta de un Centro de Excelencia para la Industria Alimentaria Nacional.
La convocatoria al presente seminario tiene por objeto sumar nuevas visiones y nuevos actores y ser el inicio de un proceso amplio de debate y enriquecimiento de este proyecto. En la perspectiva de contar en el breve plazo con una propuesta consensuada, susceptible de ser presentada para su financiamiento y puesta en marcha a través de los fondos disponibles en el sistema de financiamiento de innovación para la competitividad, con los que hoy cuenta el Gobierno de Chile, a través de diversas agencias e instrumentos de fomento al desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación en el país.
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